domingo, 24 de febrero de 2013

Al final nada…

Vuelvo a ella como consuelo de mis palabras
Cobijo para la melancolía
De no saberme, más bien tenerme
Redescubro nuevas frases
Ya usadas y repetidas por sus labios
En cada uno de los versos
La busco entre el montón de palabras
Que caen en mis ojos
La encuentro entre el torrente de muerte
Que vive en su funeral
En constante velorio
Le rezo, le canto, le leo
Hablo con la poesía
Que vibra en mis pechos
Que cae desde mi entrepierna
Como caía desde la suya
Ese miedo a no ser, a ser
Sólo Miedo
Al final
Pero nada, nada, nada….

                                                       Para A. Pizarnik

miércoles, 20 de febrero de 2013


Escribo desde mi llaga,
del cuerpo que tiembla
y siente,
de la herida penetrante
que hay en mi vientre
desde el nacimiento
Lloré demasiado y,
aun a veces lo hago
apoyada en tu hombro
Recuerdo tu olor
Todavía late el pecho al compás
de las campanas
que anuncian las horas
Irme lejos, lejos
Donde no me encuentre,
donde las palabras me dejen
Tiemblo, ¡cuánto tiemblan mis manos
sobre el papel en blanco!
Dices, a veces, consigues hablarme,
sin embargo el silencio
se cuela en las heridas
No se nada y necesito saber
Olvide como hablar
El regreso a casa
es lento y doloroso
¿alguna vez me fui?
Naufrago entre las palabras,
en la vida que me pasa por encima
Mañana ya no hay nada
Estoy apurada por descubrir
Repetición de lo que soy- estoy
y me refugio en ti,
para dejar, para calmar
la melancolía de no tenerme
en el tiempo,
de no aguantarme las ganas
Dejar de respirar sobre tu oído
Callar hasta poder hablar el idioma
que hace fluir la sangre,
la misma que  cae
desde mis venas abiertas
Tengo miedo
Camino por el borde de la cornisa
Extraer desde el filo que separa
La vida y la muerte esas gotas
de deseo que caen por la entrepierna
Me abruma esa capacidad
que esconde mi vientre de dar vida
y hoy, muere algo en mí
Me rebelo contra esta existencia,
sin embargo permanezco aquí
intentando, tan sólo queriendo
Miles de voces murmuran
el silencio del mundo
se vuelve grito, gemido

jueves, 7 de febrero de 2013

Contra...


Piensa en cuando escribir te servía
Para no ahogarte en tu vómito

Vaciar la mente,
Sentir el dolor
Que recorre el cuerpo
Y se disipa

Contra la muerte de mi misma
Un escudo contra la vida
Rotos los espejos
Rotas las calles de tantas  pisadas
Contra tu muerte va la afirmación de mi vida
Afirmo y reafirmo mis ganas
De eyacular palabras a tu boca

Padre, si estás en algún lado
Abre mis piernas y penetra en mi espíritu
Que el mundo pare en tu silencio

lunes, 10 de diciembre de 2012

sólo dormir...


Yo quería dormir contigo, tú no querías dormir sola,
Entonces, la noche se extendió eterna y callada sobre los cuerpos.
Quería tener mis manos perdidas en tu cintura
La lengua posada en tu boca descansando las palabras
Saciar tu entrepierna y acallar mi sed de compañía.
Observar el universo de tu espalda desnuda
Perderme en las vueltas de la Tierra que gira
Al compás de tus caderas...

lunes, 8 de octubre de 2012

Parir...

Parir del vientre muerte
la sangre que cae por la entrepierna
las rodillas tiemblan
los pies se hielan
Parir desde la garganta el grito
resbalar por la boca sedienta
una lengua que corta las palabras....

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Ahondar en ti


Me adentro en los pantanos de tu alma
Abrazo con mis manos imaginarias
a la niña que aun teme perderse en si misma
Navego por cada fibra de tu cuerpo,
intento conocer cada uno de los detalles.
Penetrar en ti para que me veas desnuda el alma
Vulnerar las barreras de la piel,
perderme en tu mirada,
en el vaivén de las olas
que revientan contra las rocas,
ahogarnos en el beso silenciado

viernes, 14 de septiembre de 2012

Puta reunión


Puta reunión de enfermos,
dopados para encajar,
sonámbulos tienen miedo a despertar
y chocar contra el muro de realidad.
Esperar sentados para mentir,
ninguna pastilla llena el vacío,
menos aún le da sentido.
La costumbre de adormecer a quien no puede,
ahogar al débil con más debilidad,
con sobredosis de opio.
El tiempo avanza, da vueltas,
un ciclo sin fin de inercia.
Cambian las fachadas, los colores
pero los moribundos siguen siendo los mismos.
Extraviados de sí,
la sala es el símbolo de la espera por una solución.
Nos aqueja la vida,
la muerte de los sueños,
el dolor de no reconocernos,
reflejos quebrados, fantasmas deambulando en los pasillos,
atormentando la siquis,
sólo la lucha del yo contra sí mismo.
Algunos van y otros permanecen
como estatuas adornando el paisaje vaciado de deseos,
el vacío se llena de más vacío,
tomar pastillas se convierte en hábito,
tan cotidiano como dormir y levantarse,
inconciente y mecánico como respirar.
Ajustan la mente a fármacos,
la paranoia de la sombra que nos persigue.
Puta reunión de presos del sistema, de inadaptados,
puta reunión de enfermos.